En la sesión del 7 de enero, el investigador Yoji Muramoto (Universidad de California) expuso resultados de ensayos sobre enmiendas ricas en carbono que inmovilizan nitrógeno en suelos hortícolas.
Muramoto describió ensayos con cáscara de almendra y glicerol aplicados en otoño que, según sus datos, redujeron picos de nitrato en el perfil del suelo tras lluvias invernales y disminuyeron pérdidas estimadas de nitrato (en varios ensayos la reducción agregada alcanzó cerca de 47 lb/acre; en casos individuales las diferencias superaron las 100 lb/acre en temporadas con sequía relativa). "Si se cumplen estos criterios, los productores pueden obtener un crédito de 30 libras por acre de nitrógeno", explicó Muramoto al citar los criterios ya establecidos en la práctica (proporción C:N >30; <1/4 pulgada partícula; mínimo 5 t/acre; conservación mínima de 3 meses durante temporada de lluvias).
Muramoto propuso ajustar los criterios técnicos incorporando indicadores de calidad del carbono (por ejemplo, fracción de carbohidratos no estructurales) y planteó límites prácticos: la efectividad disminuye con partículas gruesas, la técnica funciona peor en años con lluvias muy tempranas o excesivas y el costo de enmiendas (p. ej. almendra molida) puede ser una barrera. Señaló además que en algunos ensayos la aplicación mejoró rendimiento (fresas) en suelos densos, pero que hacen falta estudios a largo plazo sobre efectos acumulativos y contabilidad del nitrógeno orgánico en el suelo.
El panel reconoció el potencial de incentivos regulatorios y la conveniencia de afinar criterios para garantizar integridad ambiental y viabilidad económica. No se adoptaron cambios normativos en la sesión; Muramoto y su equipo se ofrecieron a compartir datos y propuestas para integrar en el borrador del informe.